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EFE
El candidato demócrata a la presidencia de EE.UU., Barack Obama, en la reunión con el Primer Ministro irakí Nuri al-Maliki.
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La sorpresiva gira por el Oriente Medio que el demócrata Barack Obama inició el sábado y que apunta a mostrar que, como candidato presidencial, el senador por Illinois no sólo comprende sino que además tiene un activo interés en encauzar el desastre político y militar que George Bush desató en la región, se vio rodeada de rumores, suspicacias y más de un desencuentro.
Obama, quien desde comienzos de las internas demócratas se convirtió en uno de los candidatos más custodiados en la historia de los Estados Unidos -por el claro riesgo de un atentado contra su vida- mantenía su visita a la zona de conflicto en el más absoluto de los secretos.
Sin embargo, por un desliz de la lengua o quizás algo peor su rival, el senador republicano John McCain reveló el jueves pasado que Obama visitaría en Irak y Afganistán durante el pasado fin de semana.
"Creo que entre hoy y mañana -aunque no conozco personalmente su agenda- el senador Obama estará aterrizando en Irak junto con otros senadores", filtró sin inmutarse, durante una comida para recaudar fondos, el candidato republicano. "El senador Obama llegará a una Bagdad mucho más segura de la que habría encontrado antes de que se incrementara el número de tropas", agregó.
Claro, desde el comité de campaña de Obama no cesaron de salir los comentarios enfurecidos contra el republicano, quien hasta ahora no comentó ni cómo obtuvo la información ni por qué decidió divulgarla.
"No se me ocurriría abrir la boca", aseguró sorprendido al diario New York Daily News el senador demócrata y ex candidato presidencial John Kerry. "Es un tema tan confidencial y delicado que ni siquiera me animo a hablar sobre lo que el senador McCain divulgó".
La seguridad de Obama, una cuestión de estado, se mantuvo desde entonces en alerta máxima para las visitas que el candidato realizó el sábado a Afganistán y el lunes a Irak. Obama estuvo acompañado en todo momento por varios agentes de seguridad especiales y los senadores Chuck Hagel (republicano) y Jack Reed (demócrata). En la visita, Obama dejó clara su opinión sobre la necesidad de retirar tropas de Irak en 16 meses y de sumar esfuerzos en Afganistán y Pakistán donde, según sus asesores, se concentran las mayores operaciones terroristas de la región.
"Ya hay un acuerdo casi unánime en que debemos retirar a nuestras tropas de Irak y desplegarlas aquí, en Afganistán, y creo que debemos aprovechar esta oportunidad", dijo Obama el domingo.
El lunes, en Irak, el candidato demócrata visitó durante dos horas la ciudad de Basra, uno de los focos de mayor conflicto entre la resistencia iraquí y las tropas estadounidenses. Allí charló durante dos horas con soldados y oficiales estadounidenses, para luego dirigirse hacia Bagdad, en donde se entrevistó con el Primer Ministro Nuri Kamal al-Maliki, el gobernador estadounidense en Irak, Ryan C. Crocker y el encargado de seguridad local, Mowaffak al-Rubaie.
Desde Bagdad, y durante una entrevista televisada por la cadena CBS, Obama se refirió a los esfuerzos para frenar la escalada de terrorismo que desde la frontera entre Afganistán y Pakistán está asolando al Medio Oriente.
"Creo que el gobierno de los Estados Unidos le está ofreciendo muchísima ayuda militar a Pakistán y es necesario enviar un claro mensaje de que es necesario tomar acción contra el terrorismo en las fronteras con Afganistán de un modo efectivo", dijo el candidato y agregó que el mensaje "todavía no ha sido enviado con claridad por mi gobierno".
Irak es el último de los destinos de Obama en su viaje para "recavar datos de primera mano" en relación con la situación en la región. El jueves, el candidato presidencial viajará hacia a Alemania en donde tiene planeado dar un breve discurso en la ciudad de Berlín.
Según aseguran sus allegados, Obama dejará de lado la campaña por algunas para enfocarse en las relaciones bilaterales de los Estados Unidos con Alemania, durante un acto público y al aire libre, bajo la famosa Columna de la Victoria en el parque Tiergarten. El sitio no fue elegido al azar. La columna es uno de los mayores emblemas de la unificación alemana y el epicentro de la fiesta anual del orgullo gay en Europa.
Terra Magazine