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AP
Un policía cuida elementos para la votación de este domingo .
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Hernán Reyes
Buenos Aires, Argentina
A horas de la elección legislativa que este domingo definirá la conformación de un nuevo Congreso a partir del próximo 10 de diciembre y que, principalmente, plebiscitará la gestión kirchnerista, los principales sondeos muestran una victoria del ex presidente Néstor Kirchner en el mayor distrito del país, la provincia de Buenos Aires, así como un triunfo de la oposición de derecha en la Capital Federal.
Buenos Aires, "la madre de todas las batallas". Tras el inicial efecto despegue de los primeros días de mayo, la intención de voto de la lista oficialista en la Provincia de Buenos Aires (el distrito más importante, y que representa casi el 40 % del padrón nacional) parece haberse estabilizado en las últimas semanas en torno al 37 %, lo que le daría una importante ventaja por sobre el principal candidato opositor, Francisco de Narváez.
La mayoría de las encuestas otorga a la fórmula oficialista que encabezan Néstor Kirchner y el gobernador bonaerense Daniel Scioli una ventaja que va de los cinco a los ocho puntos sobre el binomio compuesto por el empresario Francisco de Narváez y el ex ministro menemista Felipe Solá. En ese lote de consultores se ubican el CEOP, Analogías, Ibarómetro, Equis y Ricardo Rouvier. Una sola encuesta, puesta en tela de juicio por varios analistas, no acompaña esa tendencia: es el trabajo que suele hacer Poliarquía para el diario La Nación, que afirma que De Narváez tiene una luz de 2,5 a su favor.
Otros encuestadores se ubican a mitad de camino. Según Hugo Haime, "alrededor de cuatro puntos de diferencia a favor de Kirchner", pronóstico con el que coincide Manuel Mora y Araujo: "Yo diría que la diferencia está entre los tres y los cuatro puntos a favor de Kirchner -Scioli", sentenció.
Sí hay consenso en que el tercer lugar es para la fórmula del Acuerdo Cívico y Social, Margarita Stolbizer-Ricardo Alfonsín. Los sondeos le otorgan un porcentaje que está entre los 16 y los 22 puntos.
Según sostienen el CEOP, Analogías, Ricardo Rouvier y Asociados, Equis e Ibarómetro, la distancia entre el Frente para la Victoria y Unión-PRO se fue ampliando en los últimos días, porque se consolidó el apoyo a Kirchner-Scioli en el Gran Buenos Aires y De Narváez no siguió creciendo.
A partir de larguísimas recorridas de Kirchner y Scioli en las últimas semanas, especialmente en barrios carenciados y fábricas del conurbano bonaerense, el oficialismo ha tratado de apuntalar su intención de voto en los sectores urbanos de la Provincia, a sabiendas de la importante diferencia en su contra que hay en el interior, área rural por excelencia.
Aliado al macrismo desde 2005, De Narváez, actual diputado, es un empresario colombiano multimillonario que nunca ocultó que su verdadero sueño es gobernar la provincia. Basando su discurso en la seguridad logró ir escalando posiciones que lo dejan como el único candidato con posibilidades reales de disputarle el primer lugar a Kirchner.
El caso de la candidata radical Margarita Stolbizer es paradójico. Si bien su fuerza, el Acuerdo Cívico y Social (ACyS), es la que lleva más gente de las entidades rurales en sus listas, y cuenta con el apoyo de los históricos intendentes radicales del interior de la provincia, la polarización planteada por De Narváez la privó de buena parte del voto opositor. "La elección se ha polarizado más aún y el Acuerdo Cívico ya no sostiene el voto útil", afirmó el sociólogo Ricardo Rouvier.
Si bien las encuestas la ubican entre 15 y 20 puntos por debajo del oficialismo, parece imposible pronosticar con certeza a qué distancia de Kirchner terminará, y con cuántos de los 35 diputados que reparte la Provincia podrá alzarse.
Porteños, a las urnas. La gestión de Macri al frente del gobierno porteño no ha despertado todo el entusiasmo que se esperaba entre los vecinos de la Ciudad. Aumentos inesperados de impuestos, más de 10 paros de los docentes y un virtual estancamiento de varias obras prometidas, como la ampliación de la red de subterráneos, son algunas de las razones que explican porqué la primera candidata a diputada del Pro Gabriela Michetti no consigue atrapar a cerca del 30 por ciento del electorado que la catapultó en 2007 a la vicejefatura de gobierno.
Las últimas encuestas realizadas en la Capital Federal ratificaron la comodidad de Michetti en el primer lugar, y la pelea desatada a último momento por el segundo puesto entre el cineasta Fernando "Pino" Solanas y el Acuerdo Cívico y Social (ACyS) de Elisa Carrió para diputados nacionales.
Por lo menos ocho encuestas de primer nivel coinciden en señalar en el primer lugar a Michetti, con una diferencia de entre 10 y 18 puntos sobre su más inmediato perseguidor. Con esos números, el PRO de Mauricio Macri conseguiría cinco bancas de las trece en juego.
La pelea por el segundo lugar es la incógnita más grande. Seis encuestadoras lo ponen en ese lugar a Solanas, mientras que las otras dos sitúan detrás de Michetti a Alfonso Prat Gay, cabeza de la lista del AcyS.
Si bien durante los primeros meses de campaña el ACyS Carrió monopolizaba el segundo lugar, la poca simpatía que despertó su cabeza de lista Alfonso Prat Gay, especialmente tras el debate televisivo de la semana pasada, comenzó a perder ese lugar a manos de Solanas, el candidato sorpresa. La tendencia se confirmó esta semana y ya se habla en la Capital del "fenómeno Pino".
La disputa trasciende el eventual lugar en el podio. Carrió es la tercera candidata, por lo que su partido necesita tener cerca de un 16 % de votos para que la chaqueña ingrese al Parlamento y, como ella misma reconoció esta semana, corre serio riesgo de quedar fuera del recinto.
Cineasta de origen, e históricamente ligado a la izquierda del peronismo, Solanas vuelve a la política luego de su paso como diputado en la década de los noventa. Creó su propia agrupación y logró, semana a semana, un crecimiento silencioso que lo ubica en la pelea por el segundo lugar.
El kirchnerismo eligió a su hombre porteño tras meses de debate, pero finalmente consiguió formar a todo el peronismo porteño detrás de Carlos Heller, un banquero de pasado cooperativista y comunista, con buena llegada a la clase media.
Arrancó con un alto nivel de desconocimiento en las encuestas, pero de la mano de la publicidad y su participación en cuanto debate hubiera, se acercó hasta un nada despreciable 15 %. De hecho, el mismo Kirchner lo felicitó por su campaña el pasado lunes en los camarines del Luna Park, luego del acto que compartieron a modo de cierre de campaña del kirchnerismo porteño.
Mendoza y Santa Fe. Por esas paradojas y cambios de bando que son moneda corriente en la política argentina, el domingo se define gran parte de la suerte de dos ex aliados del kirchnerismo que buscan quedar posicionados como presidenciables de cara al 2011. Kirchner y Scioli son los dos K que de ganar en provincia se suman automáticamente a esta puja.
El vicepresidente Julio Cobos, con su suerte atada al candidato radical de Mendoza Ernesto Sanz, y el ex piloto de Fórmula 1 Carlos Reutemann, candidato a renovar su banca de senador por Santa Fe, deben conseguir sendas victorias si desean realmente competir con posibilidades por la presidencia dentro de dos años. Y ambos tienen un panorama complicado.
Qué se vota. En las elecciones del próximo domingo se renovarán la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado, en unas elecciones en las que están en condiciones de votar casi unos 28 millones de argentinos.
Sobre un total de 257 bancas de diputados, se renuevan 127; y sobre 72 en el Senado se reeligen 24 nuevos representantes. Los nuevos integrantes de las Cámaras legislativas asumirán el próximo 10 de diciembre.
De los 24 asientos que se ponen en juego este año en la Cámara Alta, 12 integran hoy el bloque del Partido Justicialista - Frente para la Victoria. Para mantener la mayoría propia, el kirchnerismo necesita alzarse con por lo menos 11 lugares en el recinto. Y para eso precisa, como mínimo, ganar en tres provincias y salir segundo en el resto; terminar primero en cuatro y segundo en tres o ganar en cinco y obtener una banca en al menos una de las otras tres.
Balance. El analista Rosendo Fraga explicó a Terra Magazine: "el retroceso del oficialismo en los grandes distritos será importante. En Córdoba saldrá cuarto, en Santa Fe tercero, en Mendoza perderá, en la capital queda cuarto, y provincias radicales K como Corrientes y Catamarca, que un año y medio atrás fueron con el oficialismo, ahora lo hacen con el vicepresidente Cobos alineado con la oposición, y distritos justicialistas como Chubut, ya no van con el kirchnerismo. En octubre de 2007, el oficialismo obtuvo 43% para diputados nacionales y ahora tendrá entre 10 y 13 puntos menos".
Según los últimos guarismos a nivel nacional, el oficialismo aspira a cosechar alrededor de un 35% de los votos, casi 12% menos que cuando Cristina Fernández se coronó Presidenta en el 2007, y 7% menos que en 2005, en las legislativas de mitad de término de la presidencia de Néstor Kirchner.
Para Fraga, "el oficialismo saldrá debilitado, más allá de que gane por votos el distrito más importante del país".
Terra México