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AP
El presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon entrega al presidente del legislativo, Javier Velásquez, un proyecto de ley que deroga los decretos cuestionados por los indígenas amazónicos.
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Paola Ugaz
Lima, Perú
El presidente peruano, Alan García, vive su hora más difícil: su popularidad cayo 9 puntos porcentuales en el último mes por los luctuosos sucesos en Bagua que causaron 25 policías y 10 nativos muertos; el congreso busca sacar al gabinete ministerial que preside Yehude Simón a través de una interpelación y el país se ha llenado de protestas sociales por las incumplidas promesas del gobierno.
Las consecuencias de la protesta indígena en Bagua aún no se terminan de acabar para García y se han reflejado en la última encuesta que difundió la empresa Apoyo en el diario El Comercio, donde el presidente peruano desciende de 30 a 21 puntos porcentuales en el mes de junio, así como es desaprobado por el 84 por ciento de peruanos por su actuación en los sucesos de Bagua.
El director de la empresa Ipsos Apoyo, Alfredo Torres señaló que "el conflicto de la selva representa la peor crisis política que ha sufrido el gobierno en sus casi tres años de gestión: la aprobación presidencial desciende nueve puntos porcentuales y cae la confianza en todas las autoridades e instituciones públicas".
"La mayor parte de la población simpatiza con la posición de las comunidades nativas y considera que el gobierno debió consultarlas antes de promulgar los cuestionados decretos legislativos... la mayor parte del país está en contra, quizá por desconfianza en la policía o por sentirse más identificados con quienes toman esas medidas de protesta", agregó.
Ayer, se presentó el gabinete ministerial presidido por Yehude Simón al Congreso para responder por los hechos de Bagua y por la toma momentánea del gobierno de Panamericana Televisión, uno de los canales de televisión mas importantes, ejecutada por la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (SUNAT) -entidad estatal que recauda los impuestos-.
En su presentación, Yehude Simón, dijo que "responder quien ordenó el operativo policial en Bagua podría tomar unos segundos, pero entiendo que el congreso quiere ir mas allá de esa respuesta, porque lo que sucedió en Bagua nos interpela a todos: al gobierno, a este congreso y a la sociedad en su conjunto".
El Primer Ministro -que fue encarcelado injustamente durante 9 años en el gobierno de Alberto Fujimori por cargos de terrorismo y que es de tendencia centroizquierdista- indicó también que se debe hablar ¿del papel que históricamente (es decir no ahora, no en este gobierno, sino siempre) ha jugado el Estado frente a la Amazonía peruana y en particular frente a las poblaciones nativas. Y allí, sin duda, tenemos que remitirnos a una historia de olvidos y exclusiones, de escasa atención y frágil presencia. A una historia de incomunicación y dolorosos desencuentros".
Tras los hechos en Bagua, han estallado varios conflictos en diversas zonas del país como La Oroya -en el corazón de los Andes, al centro de Perú-, en Andahuaylas ¿a 300 kilómetros al norte de Cuzco- y en Sicuani -provincia ubicada en Cuzco- en donde los principales reclamos se basan en promesas incumplidas por el gobierno de Alan García (1985-90) que se inició en julio de 2006.
Las protestas han sido tan o mas violentas que en Bagua o en la Amazonía peruana porque se han bloqueado carreteras importantes en el país y porque los pobladores que protestan reflejan descontento y escepticismo ante la respuesta del gobierno a sus reclamos.
Al respecto, el Primer Ministro señaló que "se está irradiando en nuestro país un modo de protesta social que no es aceptable porque entraña violencia y afecta los derechos de los peruanos que quieren vivir en paz. El bloqueo no es aceptable en una democracia y ello debe quedar claro para todos. Aquellas fuerzas políticas que incentivan el bloqueo de carreteras no son democráticas y atizan la violencia".
"La exclusión social histórica no justifica la violencia. Y el bloqueo es violencia", agregó, al tiempo que les indicó a los parlamentarios que han pedido su dimisión a través de la interpelación que "la censura responde a la opinión y decisión de cada uno. Pero lo que pedimos es que se asuma un voto a conciencia, que sepan que este Gabinete está haciendo los esfuerzos necesarios para dar tranquilidad al país".
Al respecto, en el editorial de este viernes de El Comercio -el decano de la prensa peruana- indica que "resulta lamentable comprobar cómo, en tres semanas, el Perú ha pasado de ser un país estable, seguro y atractivo a otro convulsionado y con pocas garantías para cuestiones básicas como el libre tránsito ciudadano, por decir lo menos".
"¿Qué ha pasado y qué falló? ¿Cómo entender, en el estricto y necesario control de daños, este cambio? ¿Y qué podemos hacer para revertirlo y recobrar el camino del desarrollo con paz e inclusión social y reafirmación de la institucionalidad democrática?... dentro del Estado de derecho, cada poder e instancia, como los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como los gobiernos regionales y locales, tiene su razón de ser y deben asumir su responsabilidad de interactuar con los ciudadanos y responder a sus necesidades, problemas y expectativas, lo cual no es fácil", reseñó el diario.
Coincidentemente, el analista político, Augusto Alvarez Rodrich, dijo en su columna en La República que "para muchos¿en el último mes se produjo un cambio súbito e imprevisto en la perspectiva del país. De creer que la senda del progreso era imparable, los hechos de Bagua y otras regiones han significado casi como una 'vuelta a la normalidad'".
"Las últimas semanas debieran haber recordado a todos, empezando por el presidente Alan García -quien suele hablar de la "envidia" que nos tienen en el exterior- que, a pesar del avance evidente en las condiciones económicas del país, aún tenemos una pobreza extendida y un sistema político bastante incapaz de procesar las demandas sociales con acierto", explicó el también economista.
"Tenemos un país polarizado por la responsabilidad de un gobierno enredado y confundido que se sigue aferrando a versiones preparadas para demostrar que sus problemas obedecen a una conspiración internacional y de la ultraizquierda contra la democracia, en lugar de reconocer que son consecuencia de una antigua dificultad para enfrentar la pobreza, el atraso y el resentimiento de un amplio sector de la población que no logra engancharse a la locomotora del progreso", concluyó Alvarez Rodrich.
Tras la difusión de la encuesta de Apoyo que reflejó el descontento hacia el presidente García y en medio de las protestas de Andahuaylas, La Oroya y Sicuani; el gobernante peruano no ha declarado palabra alguna hasta el momento, contra su costumbre diaria de hablar con los medios de comunicación tras inaugurar obras públicas en el país ó reunirse con empresarios nativos o de otros países.
Sobre la presentación del gabinete Simón y la presentación de la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas; el ex ministro del Interior, Fernando Rospigliosi dijo que "cuando los ministros y los altos mandos policiales y militares se reunieron el 4 de junio, en el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, como lo ha publicado Perú.21, ya tenían definida la hora (del operativo policial a realizar en Bagua)".
"Por eso, Mercedes Cabanillas está mintiendo, porque, en verdad, es ella quien tiene que haberle ordenado al director de la Policía Nacional de Perú que prepare la intervención; éste no hace eso de manera autónoma. Esa fue una orden de Alan García, y ella le ordena al director general de la Policía que preparara la operación. Al director general no se le puede ocurrir una operación de esa envergadura sin que ella lo sepa, sin que ella lo autorice. Además, él recién tenía una semana en el cargo. Una acción de ese tipo se monitorea minuto a minuto. No es cierto que los responsables de la operación sean los que tomen la decisión de iniciarla. La decisión la toma el ministro, nadie más. Y la toma en base al problema político y al diseño de la estrategia, es decir, si tengo fuerzas suficientes y si están preparadas, en base a una información de Inteligencia", concluyó el ex ministro.
A inicios de la próxima semana se votará en el Congreso, la interpelación al Primer Ministro, Yehude Simón, que de prosperar significaría la salida del gabinete ministerial en pleno ó solamente de la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas, decisiones que a decir de los analistas, habrían hecho detener al presidente García de hacer los cambios ministeriales que corresponden al mes de julio, cuando se celebran las fiestas de independencia peruana y en el que se presenta el gobernante ante el Congreso a hacer su balance sobre su tercer año en el poder.
Ante el retroceso político que tuvo que tomar en Bagua, García enfrenta su hora más difícil de gobierno porque si cae Simón debe buscar alguien de un perfil similar que le permitirá llegar sin problemas hasta el fin de su mandato en el 2011. Todo un reto que no se ve imposible de realizar para uno de los políticos más curtidos y de reflejos rápidos en América Latina.
Terra Magazine