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Gerhard Dilger/Reproducción
El marido de Ingrid Betancourt, Juan Carlos Lecompte, quien lucha desde hace seis años por la liberación de su esposa.
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Gerhard Dilger
Bogotá, Colombia
Desde hace seis años, Juan Carlos Lecompte está luchando incansablemente por la liberación de su esposa Ingrid Betancourt. La ex candidata presidencial independiente fue secuestrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), en febrero de 2002, y sigue siendo el instrumento más valioso que esta guerrilla tiene para llamar la atención a nivel internacional. Terra Magazine habló con este arquitecto y publicitario bogotano de 49 años. "Ya estoy acostumbrado a que me insulten en público, ya que no comparto la política guerrera del presidente Álvaro Uribe", cuenta Lecompte. "Colombia se encuentra en una etapa de adoración casi religiosa del presidente -dice-; en esto, se parece a la Alemania de los años 30". Su libro Buscando a Ingrid (2005) incluye un relato detallado y estremecedor de una fallida misión de rescate francesa, en 2003. "Aquello fue una gran trampa del gobierno colombiano", resume Lecompte.
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Entrevista
Terra Magazine: Señor Lecompte, ¿cuáles son las últimas noticias que usted ha tenido de su esposa?
Juan Carlos Lecompte: Lo que contó Luis Eladio Pérez, uno de los secuestrados liberados de la semana pasada, con quien tuve la oportunidad de hablar el lunes, es que la situación para Ingrid es desesperante: las Farc tienen que huir del ejército, y la guerrilla la trata peor porque ella no se ha vendido a la guerrilla. No permite ningún tipo de acercamiento, como lo han hecho algunos secuestrados. Su posición vertical le ha ocasionado muchos castigos y humillaciones. Ingrid se ha tratado de escapar varias veces. En julio del 2005, me contó Luis Eladio, se ha tratado de escapar con él, durante cinco días, hasta que se les acabó la comida. Ingrid quería continuar, pero él me reconoció que no tenía más fuerzas. Él es diabético y no podía más. Ingrid sí quería seguir pero entendió que si lo hacían, él podría perder la vida. Decidieron entonces entregarse, y cuando se entregaron, la guerrilla los encadenó. Sé que tratan muy mal a Ingrid, su estado físico no le permite permanecer mucho más tiempo allá. Si no la rescatan cuanto antes puede morir.
Terra Magazine: ¿Qué significa la muerte de Raúl Reyes para la posible liberación de Ingrid y de los otros rehenes?
Juan Carlos Lecompte: La guerrilla mandó un comunicado hace un par de días diciendo que no iban a tomar represalias contra los secuestrados, que seguían en la búsqueda de un acuerdo humanitario, un acuerdo por el cual nosotros hemos luchado más de cinco años. Ojalá que la muerte de Raúl Reyes no sea un obstáculo más para la liberación. El presidente del Ecuador dijo que ellos tenían contactos con Reyes para liberar a Ingrid y a los demás secuestrados, como también los tenía Francia.
Terra Magazine: ¿Usted estaba al tanto de estas iniciativas de los ecuatorianos?
Juan Carlos Lecompte: No tenía certeza, pero sí había oído que había varios países que nos estaban ayudando y que Ecuador era uno de ellos. Me parece muy bien que ellos, al igual que Francia y Venezuela, estén metidos en ese trabajo humanitario, cosa que les agradezco mucho a los presidentes Correa y Chávez. Hugo Chávez es el que ha mostrado resultados concretos, con la liberación en dos meses de seis secuestrados. Francia también siempre ha estado con nosotros. Francia, en la época de Chirac, mandó unas 16 o 17 misiones secretas, han entrado en contacto con Raúl Reyes en varias ocasiones, pero desgraciadamente no han conseguido destrabar el problema. Ahora Sarkozy ha venido con más fuerza, con más compromiso, y esperamos que con la ayuda de más países podamos sacar esto adelante.
Terra Magazine: ¿Hay gente en el gobierno colombiano que le inspira confianza en este tema?
Juan Carlos Lecompte: No, no tenemos ningún apoyo, ningún tipo de solidaridad. Es un comportamiento inhumano. Ellos le dan prelación a la guerra, al rescate por la vía militar, a sabiendas que eso equivale a una condena a muerte para los secuestrados. En la selva es imposible aplicar el factor sorpresa. La guerrilla controla la selva, tiene informantes en las pequeñas aldeas. Tienen anillos de seguridad, campos minados, si se enteran de que viene el ejército horas antes tienen orden de matar sin misericordia a los secuestrados, como ya lo han hecho. Y cuando llega el ejército, solamente encuentra a los cadáveres. Ojalá que no se les ocurra hacer una locura de éstas al gobierno colombiano. Además de no ser solidarios, son irrespetuosos con nosotros. Para ponerle un ejemplo, cuando en noviembre, las pruebas de vida que venían a petición del presidente Chávez, que se las iban a entregar aquí en Bogotá a la senadora Piedad Córdoba, fueron incautadas por el ejército. El gobierno colombiano no tuvo la delicadeza de informarnos que tenía las pruebas. Simplemente sin ningún permiso, sin previo aviso, las lanzaron en televisión. Yo esa noche estaba tratando de dormir, viendo la televisión, y de pronto aparece mi esposa allí, para mi sorpresa, es una falta de respeto.
Juan Carlos Lecompte: Las seis liberaciones anteriores han sido sin el visto bueno del presidente Uribe. El 21 de noviembre, Uribe desautorizó a Chávez y, sin embargo, el presidente Chávez siguió trabajando humanitariamente de una manera muy comprometida y logró las liberaciones, sin tener contacto con el presidente Uribe. Ya estaban en malos términos, no como ahora, pero ya se habían dicho de ambas partes palabras muy fuertes. Yo espero que si la guerrilla quiere hacer una buena jugada política, podría ser en estos momentos que se ha incrementado el conflicto, soltar a Ingrid como una muestra de buena voluntad hacia el presidente Chávez, dándole un respaldo.
Terra Magazine