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EFE
Aló, Presidente, 10/03/02: "Desde aquí saludamos a Lina Ron (...) Es una mujer luchadora (...). Mujer patriota con un liderazgo que arrastra, que dirige y que no le tiene miedo a ninguna situación".
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Sandra Lafuente P.
Caracas, Venezuela
Henry Hernández, vicepresidente del partido Unión Popular Venezolana, fundado por Lina Ron en 2004, asegura a Terra Magazine que ella estuvo "asistida por una gran dosis de legitimidad", durante la irrupción con bombas lacrimógenas a la sede del canal de noticias Globovisión, el pasado 3 de agosto, con dos personas heridas como resultado.
Hernández, único diputado por ese partido en la presente legislatura, dice que el ataque a la estación de televisión fue una "decisión que tomamos como una medida para frenar la actuación desmedida, desconsiderada y destemplada de medios de comunicación golpistas, porque participaron en el golpe, fascistas, porque promueven acciones que rayan en el fascismo, y terroristas, porque esas acciones también rayan en el terrorismo".
"Lina interpreta el sentir de un pueblo", agrega.
No es la primera vez que Lina Ron -para sus seguidores "líder fundamental" de la revolución que actúa en la calle, defensora apasionada de Hugo Chávez desde 1999" va a la cárcel durante este gobierno. El debut fue en febrero de 2002, antes del golpe de Estado de abril: estuvo detenida dos meses en la sede de la policía política por una refriega dentro de la Universidad Central, el alma mater más importante del país, en la que salieron heridas varias personas. Una juez la absolvió en 2003 de los delitos de instigación a delinquir, lesiones y daños agravados.
El primer mandatario le envió un saludo público entonces -cuando hacía sólo unos meses que Ron había aparecido en escena como defensora acérrima de la revolución bolivariana-, a través de su programa de radio y televisión dominical Aló, Presidente del 10 de marzo de 2002: "Desde aquí saludamos a Lina Ron (...) Es una mujer luchadora (...). Mujer patriota con un liderazgo que arrastra, que dirige y que no le tiene miedo a ninguna situación".
"Con eso me basta y me sobra", respondió ella días después a la revista local Primicia, en una entrevista desde el hospital militar, en el que convaleció tras una huelga de hambre en la prisión.
Pero esta vez Chávez la fustigó. Al día siguiente del ataque, el presidente aprovechó la transmisión televisada de un acto por el aniversario de la Guardia Nacional para decir al micrófono que "la compañera Lina Ron le hace daño a la revolución" y "se presta para un juego a favor del enemigo, y ella no se da cuenta".
"Está detenida porque violó la ley y tiene que recibir todo el peso de la misma junto a todos los que estaban allí. Lina Ron le da armas al enemigo para que me ataquen a mí", condenó Chávez.
Para el diputado Hernández, las opiniones del primer mandatario "no nos van a desmarcar de nuestro compromiso con la revolución y con su liderazgo".
"Posiblemente él como jefe de Estado no participa de estas actividades. Lo hacemos de motu proprio y raras veces hemos estado equivocados. Sólo que el presidente no puede tomar partido y es legítima la posición que adopta. La acción contra Globovisión fue espontánea, jamás hemos recibido instrucciones del gobierno y nuestras actuaciones las avalamos con nuestra responsabilidad".
El 27 de febrero de 2008, un hecho en el que también participó Hernández, le ocasionó a Lina Ron el primer regaño a viva voz de Hugo Chávez. Ella, también con dos diputados del PSUV y seguidores, tomaron la sede del Palacio Arzobispal.
La acción de Ron coincidió con el aniversario de las revueltas de 1989 en Caracas, pero también con un evento vital para Chávez: ese mismo día las FARC liberaba a los ex congresistas colombianos Gloria Polanco, Luis Eladio Pérez, Orlando Beltrán y Jorge Eduardo Géchem, con su mediación y la de la senadora del país vecino, Piedad Córdoba.
Entonces esa noche el mandatario llamó al programa La Hojilla, del canal oficial Venezolana de Televisión, y dijo: "Si es una revolucionaria y reconoce mi liderazgo (...) tiene que coger un mínimum de disciplina revolucionaria. Nosotros hoy estuvimos conduciendo una operación internacional de alto riesgo, de alto impacto humanitario, y Lina Ron tomando por su propia cuenta el Palacio Arzobispal".
Hernández, sobre este punto, dice que los protagonistas de la acción desconocían que la liberación de los rehenes ocurría ese día. "Para ese día la contrarrevolución tenía previsto un gran despliegue en el centro de la ciudad".
Ahora que vuelve a la cárcel Lina Ron, recluida esta vez en los calabozos de la Dirección de Inteligencia Militar e imputada por siete delitos, entre ellos violencia contra libertad de comercio, lesiones personales, instigación a delinquir y tenencia de armas de guerra, cabe esta pregunta a Hernández: ¿la revolución bolivariana está sacrificando a su compañera de partido?
"No la revolución bolivariana, es el Estado el que está actuando a través de sus instituciones", responde. El diputado confía en que esta decisión del juez y la imputación de los fiscales -que, dice, tienen "saña"- sirva para que "no siga cabalgando la impunidad desde la contrarrevolución y sus diferentes aparatos, para acabar en definitiva con las guarimbas (manifestaciones callejeras de la oposición) que siempre están a la orden del día".
"La parte más radical de la revolución"
Lina Ninnete Ron Pereira, nacida en el estado oriental petrolero de Anzoátegui, a punto de cumplir los 50 años, apareció en público por primera vez poco después del atentado a las torres gemelas del 11 de septiembre de 2001: quemó una bandera de Estados Unidos en la plaza Bolívar del centro de Caracas, como condena al "imperio", aunque lamentó las "víctimas inocentes".
Días más tarde protestó, con gente de sus Redes del Poder Popular, frente a la sede del diario El Nacional para negar la información publicada sobre cacerolazos a Chávez en un acto. Así comenzó a hacerse célebre Ron, por sus palabras incendiarias detrás de un megáfono o a los medios, siempre con gorra militar o de su partido calzada en la cabellera rubia teñida. "Yo soy la parte más radical de la revolución", "si ellos levantan las armas contra nosotros que no duden un momento que también le vamos a lanzar plomo", "Dios me dio el don de que la gente se me acerque y crea en mí", son frases que dijo en el cénit de su fama. Más de una vez ha declarado a dirigentes partidistas y medios de comunicación como "objetivos políticos".
Compuso una canción para el presidente, que canta mientras rasguña una guitarra, en un video que circula por Youtube: "Arriba nuestro jefe /que es jefe entre los jefes/ y no se le agua el ojo/ a la hora de pelear", dice el estribillo. Ella misma ha dicho que hay tres amores en su vida: Chávez, Diosdado Cabello y su último ex marido.
En 2004, cuando fundó su partido, cuatro parlamentarios chavistas de la anterior legislatura, entre ellos Henry Hernández, se sumaron a las filas de su nueva organización, de la que es secretaria general. Tres años después se separó del UPV, tras ser designada miembro del Comité Técnico para la creación del Partido Socialista Unido de Venezuela. Se la veía muy activa, junto con altos dirigentes del chavismo, en el trabajo político de la campaña referéndum constitucional que Chávez perdió en 2007. A principios de 2008 reactivó su partido, aunque no dejó el PSUV.
A pesar de estar presa, Lina Ron y su organización no parecen querer cambiar su apoyo ardiente a la revolución bolivariana, "por quien damos nuestra vida sin pedir nada a cambio", dice Henry Hernández. El 4 de agosto, cuando se entregó, horas antes del regaño de Chávez, el partido de Ron hizo circular un comunicado firmado por ella misma:
"(...) La Revolución es nuestra única esperanza y si la dejamos perder pasarán por lo menos 50 años para que vuelva a renacer la esperanza Revolucionaria, quedaremos bajo el yugo opresor de la ultraderecha, de los Amos del Valle, ¡pueblo levántate contra esta derecha, que nos desprecia y que nunca, nunca nos va a querer porque nos consideran basura, lumpen!, para ellos, tú obrero, tú campesino, tú humilde mujer, humilde hombre, no eres nada, sólo el presidente Chávez nos ha querido, solo el presidente Chávez nos ha dignificado".
Terra Magazine