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Marina Silva oficializa su salida del PT

AP
Afirmando que sale sola del partido de los trabajadores, del presidente Lula da Silva, la ex recolectora de látex y ex ministra del medio ambiente se desvincula del PT, donde estuvo por 30 años.

Altino Machado
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La senadora Marina Silva ya se desvinculó del PT. Ella, que fue recolectora de látex y ministra del Medio Ambiente, le comunicó su decisión al presidente del partido, Ricardo Berzoini, en carta enviada en la mañana de este miércoles, 19 de agosto.

"Hoy le comunico mi decisión de abandonar el Partido de los Trabajadores. Es una decisión que me exigió coraje para salir de la que fue hasta ahora mi casa política, por la que tengo tanto respeto, pero estoy segura que lo hago en favor de una necesaria coherencia con la que creo ser imprescindible lograr, como nuevo nivel de conquistas para los brasileños y para la humanidad".

"Estoy segura que enfrentaré muchos obstáculos, pero la búsqueda por lo nuevo, aun cuando rodeada de cuidados para no desechar las conquistas logradas a duras penas, nunca está libre de riesgos".

A continuación la íntegra de la carta:

"Brasilia, 19 de agosto de 2009

Estimado compañero Ricardo Berzoini:

Durante las últimas semanas vino a público, siendo consecuencia de la conversación fraterna que mantuvimos, la reflexión política en la que me encuentro hace algún tiempo, lo que pasó a demandarme definiciones, ante la invitación que recibí del Partido Verde para construir un programa capaz de presentarle a Brasil un proyecto que exprese los conocimientos, experiencias y propuestas centradas en un modelo de desarrollo en cuyo núcleo esté la sostenibilidad ambiental, social y económica.

Lo que antes era tratado en un restricto círculo de familiares, amigos y compañeros de trayectoria política, fue ampliado por el diálogo con líderes y militantes del Partido de los Trabajadores; a cuyos argumentos y cuestionamientos me expuse con lealtad y atención.

Para mí no fue un proceso fácil. Por el contrario, fue intenso, profundamente marcado por la emoción y por el recuerdo de cada momento significativo de una trayectoria de casi treinta años, durante los cuales ayudé a construir el sueño de un Brasil democrático, con justicia e inclusión social; con indudables avances materializados en la elección del Presidente Lula, en 2002.

Hoy le comunico mi decisión de abandonar al Partido de los Trabajadores. Es una decisión que me exigió coraje para salir de la que fue hasta ahora mi casa política, por la que tengo tanto respeto; pero estoy segura que lo hago a favor de una necesaria coherencia con lo que creo ser imprescindible lograr, como nuevo nivel de conquistas para los brasileños y para la humanidad.

Estoy segura de que enfrentaré muchos obstáculos, pero la búsqueda por lo nuevo, aun cuando rodeada de cuidados para no desechar las conquistas logradas a duras penas, nunca está libre de riesgos.

Estoy totalmente segura de que esa decisión va al encuentro del pensamiento de miles de personas en Brasil y en el mundo, que hace muchas décadas señalan objetivamente las equivocaciones de la concepción del desarrollo centralizado en el crecimiento material a cualquier costo, con ganancias exageradas para pocos y resultados perversos para la mayoría, principalmente para los más pobres, provocando la destrucción de recursos naturales y disminuyendo la calidad de la vida.

Tuve el honor de ser ministra del Medio Ambiente del gobierno Lula y participé en importantes conquistas, entre las cuales podría mencionar, como ejemplo, la caída de la deforestación en la Amazonia, la estructuración y el fortalecimiento del sistema de licenciamiento ambiental, la creación de 24 millones de hectáreas de unidades de conservación federal, del Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad y del Servicio Forestal Brasileño.

Sin embargo, entiendo que faltaron condiciones políticas para avanzar en el terreno de la visión estratégica, o sea, de hacer con que el tema ambiental se entrañe en el corazón del gobierno y del conjunto de las políticas públicas.

Es evidente que resistir a ese cambio de enfoque no es exclusividad de los gobiernos. Él se hace presente en los partidos políticos en general y en varios sectores de la sociedad, que se resisten a abandonar sus prácticas insostenibles y ejercen presión en las estructuras públicas para mantenerlas.

Algunas personas con las cuales conversé en las últimas semanas me preguntaron por qué no seguir luchando dentro del PT. Llego a la conclusión de que, después de 30 años de lucha socio ambiental en Brasil -con importantes experiencias en marcha que tendrían que tomar dimensión nacional, por parte de gobiernos locales y estatales, de agencias federales, academias, movimientos sociales, empresas, comunidades locales y de las Organizaciones no Gubernamentales- es llegado el momento de no seguir intentando convencer al partido del cual formé parte durante casi treinta años, sino de encontrar diferentes sectores de la sociedad dispuestos a asumirse, completa y claramente, como agentes de la lucha por un Brasil justo y sostenible, a promover el cambio de valores y de paradigmas que apuntará a un nuevo rumbo de desarrollo para el país.

Así como lo viene haciendo el propio Partido de los Trabajadores, desde su origen, en lo que se refiere a la defensa de la democracia con la participación popular, de la justicia social y de los derechos humanos.

Por fin, agradezco la forma acogedora y respetuosa con que fui oída, extendiendo la misma gratitud a todos los militantes y dirigentes con los cuales conversé durante ese período, particularmente a Aloizio Mercadante y a mis compañeros del Senado, que me apoyaron en todos esos momentos. Y, de forma muy especial, quiero referirme a los compañeros de Acre, de quienes no me despedí, porque creo firmemente que tenemos un vínculo indestructible, que va más allá de afiliaciones partidarias.

No realicé ningún movimiento para que otras personas me acompañasen en mi salida del PT, en respeto al espacio de ejercicio de la ciudadanía de cada militante. No niego los imprescindibles frutos ya sembrados, sólo me estoy disponiendo a seguir sembrando otras tierras.

Que Dios siga bendiciendo y protegiendo nuestros caminos.

Saludos fraternos,

Marina Silva"

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