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Google Earth/Reproducción
Imagen satelital mostrando chozas y rozados abiertos por indios aislados que, según la Comisión Indígena Internacional, huyeron de los madereros del Perú.
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Altino Machado
desde Rio Branco, Brasil
Los indios aislados de la frontera Brasil-Perú están siendo víctimas de los madereros ilegales que incendian sus chozas, los persiguen, capturan y asesinan, denuncia la Comisión Indígena Internacional para la Protección de los Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario de Amazonia, el Gran Chaco y la Región Oriental de Paraguay (CIPIACI). La Comisión se basa en investigaciones de una delegación integrada por dirigentes y técnicos del propio CIPIACI, de la Federación nativa de Río Madre de Dios (FENAMAD) y de la brasileña Associação Ashaninka Apiwtxa do Río Amônia.
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La misión, que fue coordinada por la antropóloga Beatriz Huertas, recorrió la región en junio y verificó que la Reserva Territorial Murunahua, creada en 1997 por el gobierno peruano, está parcialmente invadida por madereros ilegales que ingresan en ella por los afluentes del río Ucayali. Los madereros abrieron caminos a través de los cuales entran en la selva y transportan toda la madera extraída ilegalmente, en especial la valiosa caoba.
Según el CIPIACI, los madereros vienen realizando graves violaciones contra los derechos humanos de la población indígena en aislamiento, como persecuciones, captura, asesinatos e incendios de chozas.
- Estos delitos son cometidos con total impunidad, aún a sabiendas de las autoridades locales -afirma el informe.
La decisión de llevar a cabo la misión en la región fronteriza fue tomada a fines del año pasado, antes de las numerosas noticias e información sobre desplazamientos y ataques a los indígenas aislados oriundos de la selva del lado peruano.
- Por otro lado, la presión maderera está llevando a que los grupos aislados, regularmente distantes uno del otro, vean reducirse sus territorios y se enfrenten entre ellos en lucha por el alimento y el espacio vital -señala la Comisión Indígena Internacional.
Región conflagrada
Según la organización, las presiones externas están motivando también el desplazamiento de la población aislada del lado brasileño, donde no existe actividad maderera. Los traslados causan enfrentamientos con las poblaciones indígenas y no indígenas asentadas en Brasil, como es el caso de las aldeas ashaninka, kaxinnawá y mestiços.
La presencia de madereros en la región también ha sido verificada por personal del Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA) de Perú y por consultores que han elaborado informas de situación del Parque Nacional Alto Purus y de la Reserva Territorial Murunahua.
- Las recientes afirmaciones de funcionarios del INRENA y de la Dirección General de Pueblos Originarios y Afroperuano, del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social sobre una supuesta paz y armonía que se estaría viviendo en la región fronteriza entre Perú y Brasil, de ninguna manera se corresponde con la realidad -sostiene la Comisión Indígena Internacional.
El CIPIACI exige que se eleve a "decreto supremo" la norma de creación de las reservas territoriales Murunahua y Alto Purus de la etnia Mashco Piro y que el INRENA desaloje inmediatamente a los madereros que invadieron ambas reservas. También exige que el gobierno peruano implemente con urgencia un sistema efectivo de control y protección de las dos reservas, con la participación de las organizaciones indígenas involucradas.
El organismo exige, además, que la Defensoría del Pueblo, la Contraloría de la República, la Fiscalización Suprema Ambiental y el Congreso de Perú realicen una investigación sobre la violación de los derechos humanos de los pueblos aislados, así como de la cadena económica de la actividad forestal en la región, identificando a sus responsables para iniciar los procesos administrativos y penales necesarios. Finalmente, solicita que se identifiquen las futuras amenazas contra la población de ambas reservas y se tomen acciones para frenarlas.
El comunicado del CIPIACI coincide plenamente con la nota de aclaración difundida la semana pasada por el indigenista José Carlos dos Reis Meirelles Júnior, del Frente de Protección Etnoambiental de Río Envira, en la cual reafirmó que nuevos grupos indígenas aislados en territorio brasileño son oriundos de Perú.
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