| EFE |
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| La revancha será el próximo jueves. |
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El partido de vuelta de la Copa Sudamericana que disputarán, el jueves, el Gimnasia y Esgrima de La Plata y el Colo Colo de Chile no tiene "garantías de seguridad", según alertó el presidente del equipo platense, Juan José Muñoz.
"No puedo dar garantías de seguridad porque habrá 40.000 personas en la cancha (de Gimnasia) y no voy a pagar 1.000 policías para cuidar a 50 chilenos que vendrán a ver el partido", aseguró Muñoz, en una entrevista publicada este sábado por el diario "Clarín".
Además, se quejó del "trato discriminatorio y el clima de permanente hostigamiento" que le brindaron al Gimnasia "los dirigentes chilenos" en Santiago, donde el conjunto argentino jugó el jueves el partido de ida, en el que perdió 4-1.
El encuentro fue suspendido a los 86 minutos debido a que una piedra arrojada desde los graderíos hirió al centrocampista platense Nicolás Cabrera.
"Las autoridades de la Conmebol no aplican el artículo 15 del reglamento, que pena con la quita de puntos al club que promueve los desórdenes que llevan a la suspensión del partido, y además no permiten apelar esa medida, algo que considero una arbitrariedad total", aseveró el dirigente.
"¿Qué pasará si en la revancha Gimnasia va ganando 3-0 y de pronto, cuando resta mucho tiempo por jugar, por desmanes, se suspende el partido? No creo que esa sea la manera más adecuada para pasar de ronda", añadió Muñoz.
En este sentido, el titular del club argentino no descartó la posibilidad de no presentar el equipo platense al partido del jueves, en caso de que éste apunte "a terminar en otro escándalo".
"No quiero estar en el centro de la escena de nuevo ni pienso hacerme cargo del comportamiento de tanta gente si las autoridades de la Conmebol no dan respuestas que atiendan nuestros justos reclamos", advirtió.
"Si la Conmebol no está preparada para resolver problemas de esta envergadura, entonces ni yo ni Gimnasia estamos en condiciones de soportar semejante desorganización", dijo.
Las declaraciones de Muñoz se difunden en momentos en que la violencia en el fútbol argentino, motivada por sus hinchas, se incrementó notoriamente esta temporada, al punto que ya fueron suspendidos varios partidos del torneo Apertura que disputa la Primera División local.
Incluso, Muñoz protagonizó un polémico episodio en el encuentro que jugaban Gimnasia y Boca Juniors, de la sexta jornada, el cual fue detenido en el descanso por amenazas al árbitro Daniel Giménez por parte del dirigente platense y un grupo de personas en el vestuario, señalaron portavoces del club "xeneize".
Con el objetivo de impedir un nuevo hecho de violencia, las autoridades de la provincia de Buenos Aires suspendieron el partido que estaba previsto, el domingo próximo, entre el Racing y el Boca Juniors.
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