
Elisabeth convenció a su padre de llevar al hospital Kerstin, la hija mayor de la relación de incesto, quien sufría convulsiones. Ella fue hospitalizada el 19 de abril de 2008, cuando quedó en estado de coma. Angustiados por la salud de la joven, los médicos decidieron llamar a su madre a través de un anuncio televisivo para determinar qué había sucedido. Elisabeth convenció a su padre de dejarla ir al hospital, para estar al lado de su hija. Una vez allí, contó toda la historia de las violaciones y su vida en el sótano. Fritzl, que había explicado a su esposa que Elisabeth había regresado con dos hijos, fue detenido y llevado al Centro Penitenciario del Tribunal de Sankt Pölten