| El doctor Cesare Polito y coinvestigadores estudiaron a 100 pacientes de entre 3 y 18 años que presentaban dolor abdominal recurrente y piedras en los riñones.
El equipo informó en la revista Pediatrics que más de la mitad de los chicos -el 53 por ciento- no tenía antecedentes de dolor o sangrado al orinar, y que sólo cerca de un tercio había presentado sangre en la orina al visitar al médico.
Muchos de los niños no tenían el típico dolor de costado asociado con los cálculos renales y, en cambio, presentaban malestar general en el abdomen.
Los médicos, y los padres, deberían considerar la posibilidad de que haya piedras en los riñones cuando los niños presentan dolor abdominal recurrente, especialmente en aquellos con antecedentes familiares de cálculos, aún cuando no tengan dolor o sangrado al orinar.
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