| Aquellas personas que consumen más de una caja de cigarrillos por día o llevan con la adicción por décadas, es recomendable que busque ayuda médica parta dejar la adicción. "El tabaquismo es una enfermedad. No todas las personas consiguen dejar de fumar por sí solo, hay veces que es necesario la ayuda especializada", señala la cardióloga brasileña Jaqueline Issa, directora del Tel Tratamiento ambulatorio de Tabaquismo de San Pablo.
Pero, para los llamados fumadores sociales, de fin de semana o que tienen un consumo bajo de cigarrillos durante la semana, hay algunos consejos que pueden ayudarlos a dejar ese mal que tantas veces han tratado de dejar:
Tome la decisión definitiva de parar de fumar. Dudas como "por qué voy a parar de fumar si igual voy a morir" o "Fulano murió y no fumaba" no llevan a ninguna parte. Por tanto, tenga siempre en la mente que realmente quiere dejarlo.
Evalúe su dependencia. Es importante tener la percepción de que tiene posibilidades de lograr parar solo o si necesita de ayuda médica. Rutinas y programas sociales ayudan mucho a tomar la decisión.
Elabore una estrategia, considerando las circunstancias que pueden ser más adecuadas. ¿Será más fácil dejar el cigarrillo en vacaciones lejos de los compañeros de trabajo? O ¿es mejor estar muy ocupado para no pensar en el tema? Elija su mejor opción.
Inicie el proceso de reducción. Ir disminuyendo el número de cigarrillos consumidos por día puede ayudar a amenizar los síntomas de la abstinencia cuando el día D llegue.
Cambie sus hábitos y haga ejercicios físicos. Es importante evitar situaciones "de riesgo", como horas felices o discotecas. La práctica de deportes con regularidad es una forma de vida y de salud para su organismo.
Use pastillas y gomas de nicotina. Ellos actúan como un sustituto del cigarrillo. Su consumo ayudan a perder el hábito de fumar, principalmente en ambientes sociales.
Es verdad que la ansiedad sube muchísimo cuando se está dejando la adicción. Algunos "tips" para enfrentar estos picos son comer frutas, mascar chicle y tener algo en las manos para rasgar. No se quede quieto. Cuando la ansiedad aparezca intente distraerse.
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