| Este hallazgo, publicado en Annals of Internal Medicine, evidencia que la consejería telefónica podría ser una buena forma de personalizar el descenso de peso.
El estudio incluyó a 376 adultos obesos que, al azar, recibieron varios métodos de asesoramiento sobre estilo de vida y el fármaco para adelgazar sibutramina (Meridia).
El equipo de investigadores, de Pfizer Inc., halló que a los pacientes que habían tenido conversaciones telefónicas frecuentes con un dietista (hasta 18 en seis meses) les iba tan bien como a los que habían desarrollado conversaciones en persona.
Asimismo, ambos grupos adelgazaron más que los miembros de la cohorte que había tenido un contacto en persona menos frecuente con un dietista.
Los hombres y las mujeres del grupo tratado con sesiones de asesoramiento en persona de "alta frecuencia" adelgazaron un 9 por ciento de su peso inicial en seis meses, mientras que el grupo asesorado telefónicamente adelgazó casi el 8 por ciento.
El descenso fue significativamente menor (alrededor del 6 por ciento) en el grupo que había recibido menos sesiones cara a cara (hasta siete). Una cuarta cohorte, que había recibido correos electrónicos frecuentes, obtuvo un resultado similar.
Finalmente, el quinto grupo de estudio de "autoayuda" recibió sólo manuales sobre estilo de vida y acceso a un sitio en internet para adelgazar; sus integrantes adelgazaron, en promedio, un 5 por ciento de su peso inicial.
El hecho de que los grupos tratados con consejería en persona y telefónica obtuvieran resultados similares es "un resultado nuevo e interesante", escribió el equipo dirigido por el doctor Andres G. Digenio.
"Al reducir la cantidad de visitas al consultorio médico, el contacto telefónico reduciría los costos para los pacientes y los proveedores de los servicios de salud y al disminuir la carga de consultas médicas quizás aumentaría la adherencia al programa de descenso de peso", escribieron los autores.
Para el equipo, se necesitan más estudios para comprobar si eso ocurre.
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