
Los chinos y extranjeros amantes del fútbol pudieron solamente superar a medias su frustración de no ver en directo en China la victoria 3-0 de Argentina frente a Brasil, que alejó de nuevo a los brasileños del oro olímpico, cuando la cadena CCTV 7 decidió hoy transmitirlo en diferido.
"Ayer decidimos transmitir el partido Nigeria-Bélgica y hoy damos el Argentina-Brasil en diferido", dijo hoy a Efe un portavoz del canal 7 de CCTV, la única cadena estatal de televisión.
El 13 de agosto, la selección brasileña de fútbol venció a la china por 3-0 y los blogs chinos mostraron su enfado contra Donga, entrenador de Brasil, que declaró no comprender por qué los chinos no atacaban.
Y es que si hay algún deporte en los que la opción a medalla estaba excluida para China es el fútbol, todavía aficionado a pesar de que la explosión económica del país cuenta con recursos para invertir en él y de ser tan popular como el baloncesto o el tenis de mesa, además de que Raúl, Beckham o Ronaldinho son muy conocidos.
Durante los JJOO, si el "canal olímpico" por excelencia (CCTV 5) no incluye algo en directo, puede otro, también de la cadena nacional, hacerlo en diferido.
Sin embargo, los chinos consultados por Efe no se sienten tan frustrados como los extranjeros, que experimentan a diario cómo los diversos canales de la cadena nacional sirven en bandeja triunfos deportivos chinos que repiten una y otra vez en diferido y en los que es difícil contemplar mucho del rival foráneo.
Claro, eso si no es baloncesto o si no es Estados Unidos, país cuyos deportistas y equipos son seguidos muy de cerca.
La transmisión es con todo lujo de detalles si el rival de turno en la próxima etapa de la prueba es un deportista o un equipo chino, sea en el deporte que sea.
"No pude ver ayer el Argentina-Brasil, porque no lo transmitieron, aunque tampoco me interesaba tanto. Si fuera fútbol femenino sí me gusta verlo. Y han transmitidos varios partidos", dijo hoy a Efe Yu Liang.
"Todo lo más importante sí es transmitido por la televisión china y lo podemos ver. Como el baloncesto (uno de los héroes nacionales es el jugador Yao Ming) o la retirada y excusas del corredor Liu Xiang", que por lesión no correrá la final de 110 metros vallas, añadió.
Las imágenes de cámaras de televisión dedicadas exclusivamente a seguir los movimientos de Yao Ming u otros deportistas chinos llegan a llenar las pantallas y a veces el realizador de turno olvida drásticamente al contrario o los responsables deciden cambiar a otro acontecimiento deportivo si los nacionales pierden.
Por ley, los ciudadanos chinos no pueden recibir televisiones extranjeras, pero la televisión estatal CCTV tiene todos los derechos para transmitir en el territorio del gigante asiático todos los eventos deportivos durante Pekín 2008.
Solamente los privilegiados extranjeros que residen en complejos diplomáticos u hoteles de lujo, que reciben canales externos por satélite, pueden tener la oportunidad de ver algo que les interesa, aunque sea en alguno filipino que ofrece paquetes deportivos olímpicos.
"Durante el día a los diferentes canales no les da tiempo a retransmitir todo, pero desde las 10 de la noche dan en diferido lo más interesante de la jornada. Sobre todo respondiendo a los deportes en los que se esperan medallas (chinas)", disculpa Liang, conductor de profesión.
"Cuando tengo tiempo de ver la televisión, no busco ningún deporte específico, pero claro, me gusta ver las victorias chinas", afirmó Cao Xiaosong, administrativa.
A la satisfacción con la que los chinos parecen aceptar la decisión de las autoridades sobre lo que deben ver de la fiesta del olimpismo mundial, se suma el descontento de quienes, como el británico Peter Smith, residente más de 10 años en China, expresaron a Efe su frustración.
"En el momento decisivo de decidirse una medalla de salto de altura entre extranjeros, uno de ellos de mi país, la cadena cambió radicalmente la transmisión por otra de saltos de cama elástica en los que ganó un chino", destacó.
EFE
Agencia EFE - Todos los derechos reservados.
Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización escrita de la Agencia EFE S/A.