
Uno de los más conocidos grupos independentistas uigures en el exilio se ha desmarcado de las recientes amenazas a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, lanzadas a través de un vídeo por el autoproclamado Partido Islámico de Turkestán, informó hoy el diario "South China Morning Post".
Un portavoz del Centro de Información para el Turkestán Oriental, con sede en Alemania, aseguró que su organización no está detrás de tal amenaza y cuestionó la capacidad de los autores del vídeo para atacar los Juegos de Pekín.
El portavoz, Dilxadi Rexiti, mostró la oposición de su grupo a la violencia y aseguró que los únicos planes de su organización son el llevar a cabo protestas pacíficas en Pekín: "No estamos contra los ciudadanos chinos, luchamos sólo contra el régimen", aseguró en declaraciones al diario hongkonés.
La fuente añadió que el Gobierno chino ha llevado a cabo una fuerte represión contra los uigures (habitantes de la región noroccidental china de Xinjiang) en los meses previos a los Juegos, por lo que "es imposible para ellos organizar atentados terroristas en lugares tan alejados como Kunming".
El pasado lunes 21, tres explosiones en autobuses de esa ciudad, capital de la provincia sureña china de Yunnan, causaron dos muertos, un hecho que aún investiga la policía china y que el Partido Islámico del Turkestán reivindicó como uno de los cinco atentados que ha cometido en los últimos meses en China.
En el vídeo de esa organización, que fue hecho público por la web estadounidense IntelCenter, un hombre que dijo ser el "comandante Seyfulá" aseguró que su grupo había cometido esos cinco ataques, entre ellos uno contra autobuses de Shanghai el 5 de mayo que causó tres muertos.
"Con esta sagrada yihad en Yunnan, el Partido Islámico de Turkestán advierte a China una vez más", aseguró Seyfulá en la grabación, con fecha de 23 de julio.
El Gobierno chino, por boca de su agencia oficial, Xinhua, restó importancia a la aparición del vídeo, asegurando que aunque algunos de los ataques reivindicados fueron efectivamente deliberados, no parecen seguir la pauta de ataques terroristas.
Pekín ya detuvo esta semana a un joven de 23 años, apellidado Wang y que trabajaba como vendedor de hortalizas, por haber publicado un artículo en internet en el que se confesaba autor de las explosiones de Kunming, algo que, según confesó, era tan sólo una mentira "para llamar la atención", informó Xinhua.
Con todo, el país asiático está extremando las medidas de seguridad en Pekín, con controles exhaustivos en el metro, las zonas de los estadios y el aeropuerto, limitando también al máximo la expedición de visados.
La alarma de la aparición del vídeo con amenazas a los JJOO ya se ha extendido a algunas delegaciones de atletas, como la de Australia, donde sus directivos han señalado que recomendarán a sus deportistas que extremen la vigilancia durante su estancia en Pekín.
"Confiamos completamente en los responsables de seguridad chinos", señaló no obstante el portavoz de la Asociación Olímpica Australiana, Mike Tancredi, citado por "South China Morning Post".
En Xinjiang, región donde vive una importante población de religión musulmana emparentada con pueblos de Asia Central, actúan varios grupos que piden la independencia de la zona, que denominan "Turkestán Oriental".
EFE
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