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Vuelos de la CIA: condenan a 25 agentes

Redacción BBC Mundo

Un tribunal italiano culpó a agentes de EE.UU. e Italia del secuestro y traslado de un clérigo musulman en Milán, en 2003.

Un tribunal italiano ha condenado a 23 agentes de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA, por sus siglas en inglés) y a dos agentes italianos por su participación en el secuestro de un clérigo musulmán en Milán, en 2003.

El entonces jefe de la CIA en esta ciudad, Robert Lady, fue condenado a ocho años en prisión, mientras que el resto de agentes estadounidenses recibieron penas de cinco años de cárcel.

Ninguno de ellos estuvo presente en la lectura de la sentencia, ya que el gobierno de EE.UU. se había opuesto a su extradición, pero fueron juzgados a pesar de su ausencia.

El juez Oscar Magi, que desde hace cerca de tres años investiga el caso, también sentenció penas de tres años para los dos italianos, de los servicios de inteligencia transalpinos.

El primer juicio

Como recordó el corresponsal de la BBC en Italia, Duncan Kennedy, éste fue el primer juicio penal sobre las "entregas extrajudiciales", práctica atribuida a la CIA por la cual sospechosos de terrorismo habrían sido trasferidos secretamente a otros países tras los atentados del 11 de septiembre del 2001.

"Para nosotros este primer caso pone a la guerra al terrorismo bajo juicio", le dijo a la agencia AFP la activista Joanne Mariner, del grupo Human Rights Watch.

La sentencia llega tras varios retrasos en el juicio. Los acusados habían argumentado que los fiscales violaron las reglas de secreto de Estado al presentar los cargos contra ellos.

Sin embargo, la Corte Constitucional italiana dio su visto bueno al proceso, a pesar de que reconoció que sí se había violado este secreto en algunos momentos de la investigación.

De Milán a Egipto

El clérigo Osama Mustafa Hassan, también conocido como Abu Omar, dijo haber sido secuestrado en febrero de 2003 en las calles de Milán y que luego fue trasladado a una prisión en Egipto, donde presuntamente fue torturado.

En ese momento, el imán era sospechoso de reclutar combatientes para grupos islámicos fundamentalistas, pero nunca se le presentaron cargos formales.

El religioso musulmán fue secuestrado con la ayuda de agentes italianos y llevado a la base estadounidense de Aviano, en el noreste de Italia, luego a Alemania, y finalmente a Egipto, según la instrucción de Magi.

Sin embargo, quienes eran jefes de la CIA en Italia, Jeffrey Castelliex, y de la inteligencia militar italiana, Nicoló Pollari, no podrán ser juzgados, según el tribunal, debido a que su papel en el caso está "cubierto por el secreto de Estado".

En el caso de los agentes estadounidenses, sus defensores habían asegurado que sus clientes eran inocentes y que sólo estaban obedeciendo órdenes, que deberían estar protegidos por la inmunidad diplomática y que este tipo de detenciones extraordinarias estaban amparadas por las políticas de la administración de George W. Bush.