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Reforma de la UE sortea último escollo

Redacción BBC Mundo

La Corte Constitucional de República Checa dictaminó que el Tratado de Lisboa es compatible con la Constitución del país.

La Corte Constitucional de República Checa dictaminó este martes que el Tratado de Lisboa, que plantea una profunda reforma de las instituciones de la Unión Europea (UE), es compatible con la Constitución de ese país.

El país centroeuropeo es el único que no ha ratificado el tratado entre las 27 naciones europeas, y este veredicto allana el camino para que el presidente, Vaclav Klaus, lo firme.

Tras la decisión del tribunal, Klaus -un euroescéptico- dijo que no se opondrá más al Tratado de Lisboa.

La Corte, con sede en la ciudad oriental de Brno, desechó un recurso en contra el documento que había presentado un grupo de senadores conservadores, aliados políticos del mandatario y críticos del proyecto europeo.

El Tratado, que entre otras reformas profundas crea la figura de un presidente y un canciller permanentes para la UE, no puede entrar en vigencia hasta que los 27 Estados miembros lo ratifiquen.

"Superestado"

Si Klaus firma el documento, quedaría librado el último obstáculo para la puesta en marcha del acuerdo, el próximo 1º de diciembre.

El presidente checo y otros líderes de su país habían expresado su temor de que, detrás del Tratado, se escondiera la intención de crear un "superestado" que reste soberanía a República Checa.

Sin embargo, Klaus suavizó sus objeciones pluego de que la UE le hiciera una concesión a su país: no estará obligado a cumplir con la Carta de Derechos Fundamentales del bloque (como ya ocurre con Reino Unido y Polonia).

El presidente había alegado ante los demás miembros de la UE que, si República Checa se sometía a los términos de ese documento, "habría quien podría esquivar las decisiones de los juzgados checos y elevar sus demandas directamente al Tribunal de Justicia de la Unión Europea", con sede en Luxemburgo.

Klaus se refirió especialmente a la posibilidad de que los alemanes expulsados del país tras la Segunda Guerra Mundial pudieran reclamar algunas propiedades que dejaron en República Checa.

Se busca presidente

República Checa no es el único país en el que los líderes de la UE han fijado su mirada. En Bruselas tendrán que discutir quién debería ser el primer presidente del bloque en caso de que, con la ratificación del Tratado de Lisboa, se cree efectivamente ese cargo.

Entre los nombres barajados para este puesto están los del ex primer ministro británico Tony Blair, el del premier luxemburgués, Jean Claude Juncker, y el de su homólogo holandés, Jan Peter Balkenende.

Según el especialista de la BBC en temas europeos, Gavin Hewitt, la UE tendrá que decidir qué tipo de personalidad desea para ocupar la presidencia del Consejo Europeo. ¿Alguien con la influencia y el carisma suficiente para ser escuchado en la Casa Blanca o alguien capaz de forjar consensos dentro del bloque?