El AC Milán ganó el Mundial de Clubes al golear a Boca Juniors por 4-2, este domingo en Yokohama, con lo que el conjunto italiano logró su cuarto título y se tomó la revancha ante el equipo argentino que le había derrotado en la Copa Intercontinental de 2003.
Con goles de Filippo Inzaghi (21, 71), Alessandro Nesta (50) y Kaká (61), frente a un Boca Juniors que se fue con empate al descanso con un tanto de Rodrigo Palacio (22), el Milán puso fin a un mala racha de tres finales de la Copa Intercontinental perdidas en 1993 (Sao Paulo), 1994 (Vélez) y 2003 (Boca).
Boca Juniors maquilló el resultado con su segundo tanto en el minuto 85, marcado por Massimo Ambrosini en propia meta, cuando AC Milán jugaba con diez hombres desde el 77, por expulsión del georgiano Kakha Kaladze, por una dura entrada sobre Leandro Gracián.
El equipo argentino también acabó con un hombre menos por expulsión de Pablo Ledesma en el 87, tras una entrada sobre Kaká.
"Este trofeo nos da mucha satisfacción, especialmente después de que hubiéramos perdido con Boca en la final de la Copa Intercontinental de 2003, por lo que nos tomamos la revancha con el triunfo de este año", afirmó el técnico italiano, Carlo Ancelotti.
Kaká, en un año mágico para él, en el que acapara premios individuales, recibió el Balón de Oro como mejor jugador del torneo, delante de su compañero holandés Clarence Seedorf y del boquense Rodrigo Palacio.
"Estoy muy satisfecho. Este título me estaba faltando. Quiero dar las gracias a Dios por este año al haber ganado un título que es muy difícil de conseguir", afirmó Kaká.
El técnico argentino Miguel Angel Russo, que probablemente deje el equipo tras el Mundial, lamentó que el buen hacer de su equipo en el primer tiempo, que terminó con empate (1-1) no tuviera continuación en el segundo.
"Era un partido igualado. Cuando el Milan marcó el segundo gol, todo cambió. Tuvimos algunas oportinidades al final, pero pequeños detalles hicieron una gran diferencia en el marcador", dijo Russo.
Cuando Boca Juniors parecía controlar el partido, el equipo italiano abrió el marcador con un tanto del oportunista Filippo Inzaghi en el minuto 21, en una jugada iniciada por Kaká, que buscó al delantero italiano, quien remató ajustado al palo izquierda del arquero, Mauricio Caranta.
Pero afortunadamente para Boca Juniors, el empate llegó en la siguiente jugada, un minuto más tarde, con un remate de cabeza de Rodrigo Palacio, tras un saque de esquina del paraguayo Morel Rodríguez desde la izquierda al primer palo.
El segundo tiempo comenzó con el control del balón por parte del equipo italiano y fruto de ello llegó el gol de Nesta, en el 50, que recogió un mal remate de Ambrosini, tras un tiro libre desde la derecha de Andrea Pirlo, para marcar.
Boca Juniors estuvo cerca de empatar en el minuto 57 con un disparo al poste de Hugo Ibarra, pero sería el AC Milán el que iba a resolver el partido cuatro minutos después, con una gran jugada de Kaká por la izquierda.
Con la final definida, el AC Milán humilló a Boca Juniors con un cuarto gol, el segundo de Inzaghi, que se aprovechó de un contragolpe conducido por Clarence Seedorf y Kaká, que cedió al delantero italiano.
Después llegaría el segundo tanto de Boca, marcado en propia meta por Ambrosini, en el 85, tras un remate de Pablo Ledesma, que sería expulsado dos minutos después.
Con este triunfo, el AC Milán lidera el palmarés de títulos mundiales de clubes, con cuatro, ya que sumó tres victorias en la extinguida Copa Intercontinental, en 1969, 1989 y 1990.
Con tres títulos quedan ahora el perdedor de la final de este domingo en Yokohama, Boca Juniors, además de los uruguayos Peñarol y Nacional, el español Real Madrid y el brasileño Sao Paulo.
El tercer puesto del Mundial de Clubes fue para el Urawa Red Diamonds japonés que se impuso al Etoile du Sahel tunecino en los penales (4-2), en un partido disputado también en Yokohama que terminó con empate en el tiempo reglamentario (2-2).
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