| EFE |
Juan Román Riquelme, goleador del torneo. |
El segundo tiempo comenzó. En Gremio entró Marcio Amoroso y en Boca no se presentaron sustituciones.
El equipo brasileño consciente de la desventaja en el marcador y del correr del tiempo trató de anotar rápidamente, pero Boca se plantó firme en la cancha y por el contrario tuvo las mejores opciones.
Los desbordes de Patricio abrieron la zaga de Boca, la solidez exhibida en el primer tiempo no se reflejó en el segundo y la efectividad y el desequilibrio de Carlos Eduardo ayudó a ilusionar a los miles de aficionados brasileños.
A pesar de esto, el trámite del juego no cambió mucho. La ansiedad se empezó a apoderar de los jugadores de Gremio quienes sacaron lo mejor de su repertorio, pero no logran convertir en el arco de Mauricio Caranta.
Aunque el control de Boca disminuyó y se notó desconcentrado por pasajes, se dedicaba a cuidar la ventaja. A los 15 minutos ingresó Sebastián Battaglia por Neri Cardozo para tratar de brindar mayor respaldo en la zona de contención de los argentinos y aportar su experiencia en este tipo de instancias.
Con Gremio jugado y todos los espacios a su favor Riquelme anotó el segundo y definitivo gol del partido. Fue al minuto 31 y prácticamente selló el nuevo título para el equipo argentino.
Al minuto 36 del segundo tiempo Boca Juniors anotó por medio de Román Riquelme, quien de un potente remate venció al argentino Saja. Fue su séptimo gol en la Copa y se convirtió en el goleador del equipo en la Libertadores.
Boca se asegura así el título de la Copa Libertadores.
Terra
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