| EFE |
Boca ganaba 1 - 0 al final del primer tiempo. |
En un estadio colmado de espectadores, una cancha en regulares condiciones y llena de papel y lo mejor de su fútbol, se dieron cita Boca Juniors de Argentina y Gremio de Brasil., los equipos que disputan en dos series de 90 minutos la final de la Copa Libertadores de América 2007.
El comienzo, lejos de mostrar al Boca arrollador de sus partidos como local, evidenció el buen juego, dominio de la cancha y las ganas de salir a ganar del equipo brasileño, que poco a poco llenó la mitad de la cancha y empezó a generar opciones de peligro sobre el arco defendido por Caranta.
Con el paso de los minutos Juan Román Riquelme de Boca Juniors, empezó a generar opciones, a hilar el juego y a administrar el balón. Como resultado de ello al minuto 18 un tiro de costado fue rematado de forma desviada por un adelantado Palermo y encontró solo a Palacio, quien únicamente tuvo que empujarla para poner a vibrar a los miles de aficionados argentinos que se encontraban en las graderías.
Con el marcador a favor de los locales, los brasileños salieron más de su terreno, siguieron generando opciones en el arco de Boca, pero sin llegar a concretar.
Boca por su parte se dedicó a controlar el balón cada vez que lo tuvo, sus laterales se siguieron proyectando al ataque y sus delanteros procuraron hallar espacios en una defensa que se mostró sólida en líneas generales.
Cambios de frente constantes, faltas repetidas en la mitad de la cancha y un ritmo lento por momentos fueron la tendencia de una primera parte que dejó a Boca con el marcador a favor, pero con varios interrogantes de cara a la segunda mitad del partido.
Terra/Julián Pérez
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