Los autos utilizados por Lancia el año anterior son adquiri dos por Fiat. Después de negociarlos, Ferrari decide correr con ellos durante esta temporada. Juan Manuel Fangio, no puede utilizar su auto en el GP de Italia, pero por orden de Ferrari, su compañero de equipo, Peter Colins le cede el suyo aún a pesar de que esto le significa perder la opción al título. Las crisis del petróleo a causa del canal de Suez a finales de año, golpea fuertemente a los distribuidores de combustible en Inglaterra y Francia, y por esta razón las carreras deben ser suspendidas hasta la temporada siguiente. Fangio retiene el título y desde entonces ningún otro piloto ha conseguido ser campeón durante tres temporadas consecutivas.